La sauna tiene múltiples beneficios tanto a nivel físico como mental. No es solo una actividad que realizar por ocio o placer. En este artículo, te explicamos por qué no deberías poner ninguna excusa más para ir a la sauna.

Qué es la sauna

La sauna es un baño de vapor o sudoración en una estancia a altas temperaturas. Dependiendo de la humedad que haya, se pueden considerar húmedas (este tipo de saunas se llaman baño turco) o secas, que son las más habituales y las que normalmente nos vienen a la cabeza cuando hablamos de saunas.

Las saunas tienen su origen en Finlandia, relacionadas con rituales sagrados que purifican el espíritu y el cuerpo. Las temperaturas que llegan a alcanzar son de entre un 80º y un 90º, y la humedad nunca es superior a un 20%.

Por su parte, en las saunas húmedas o baños turcos, la temperatura nunca es más alta de 70º, pero la humedad relativa puede llegar al 100%.

Beneficios de la sauna

Precauciones antes de una sesión de sauna

Si bien la sauna es saludable y terapéutica, hay una serie de consejos o directrices que tenemos que llevar a cabo: tenemos que estar hidratados, porque vamos a perder mucha agua durante la sesión de sauna, y antes deberíamos consultar a un médico si en nuestro caso es recomendable o no, ya que hay determinados perfiles, como mujeres embarazadas o personas con problemas cardíacos, a los que no les beneficia.

También es preferible no consumir alcohol antes de la sesión, ni realizar esfuerzos físicos durante. Si tu metabolismo es lento, podrías someterte a una sesión de sauna todos los días, y si es rápido, un par de veces a la semana.

Beneficios de la sauna para la salud

  • Las sesiones de sauna tonifican los músculos, reducen la grasa y la celulitis y alivian el dolor y el cansancio. Por tanto, nos ayudan a adelgazar.
  • Mejoran nuestra circulación sanguínea, ya que hacen que nuestros vasos se flexibilicen, aumentando la circulación y permitiendo la desintoxicación y oxigenación de los tejidos corporales. Así, los nutrientes se distribuyen óptimamente, con efectos positivos para nuestro pelo y piel. Además, los latidos cardíacos pueden aumentar hasta un 75%, como si estuviéramos haciendo deporte. También hay evidencia empírica de que ayuda a tratar las enfermedades coronarias.
  • Algunos estudios afirman que las sesiones de sauna impactan positivamente en el alivio de enfermedades respiratorias, como la congestión o la bronquitis. Asimismo, nuestro cuerpo se desintoxica y depura gracias al proceso de sudoración, que es la estrategia natural de limpieza de nuestro cuerpo, con el que se elimina hasta el 30% de nuestros desechos corporales.
  • Las altas temperaturas que se alcanzan en las sesiones de sauna destruyen agentes patógenos que nos podrían causar infecciones, y al aumentar la temperatura corporal, se produce un falso estado febril que ayuda al sistema inmunitario a producir anticuerpos.
  • Por último, las saunas son buenas para dormir y descansar mejor, relajarse, reducir el estrés mental y tratar la ansiedad o la depresión.