Las saunas cada vez están más de moda por sus muchos beneficios para el cuerpo y por ser un método de relajación increíble. ¿De dónde salió este invento y cómo funciona?

Pues bien, los finlandeses tuvieron la brillante idea de transportar los baños de vapores caliente que habían visto en la naturaleza, hasta un recinto cerrado de madera que mantenía el calor por más tiempo.

¿Cómo funciona una sauna?

Una sauna es un habitáculo de madera cerrado con una cristalera hermética que impide la salida del calor y que, además está preparada para soportar las altas temperaturas.

Toda la cabina está recubierta de madera natural que se calienta y estimula la sudoración. Dentro de la cabina, se encuentra una especie de colador grande con forma cilíndrica en el que hay piedras que se calientan y esparcen el calo por toda la estancia. Para estimular que el vapor se expanda se agrega agua a las piedras, las cuales enseguida desprenden un calor extremo. Es así de simple.

Las más modernas de hoy contienen piedras que funcionan a través de corriente eléctrica, la cual se controla desde un pequeño termostato que estará en su exterior, y que se puede regular, aunque lo más recomendable es encenderlo y dejar que ella sola vaya tomando temperatura, la cual no excederá de los 100 º .

Cómo funciona una sauna

Consejos para el uso de la sauna

Aunque la sauna no es perjudicial ni mucho menos, sí se desaconseja su uso para personas embarazadas, aquellas que sufren de presión arterial alta, asma o los menores de 15 años. En este último caso, si la usaran, nunca deberían hacerlo durante más de 10 o 15 minutos.

Los expertos también recomiendan no tomar alcohol ni antes ni durante el uso de la sauna, aunque hay quienes usan cerveza en vez de agua para echar sobre las piedras. Esta desprende un olor a pan recién hecho que es muy relajante. Tampoco es muy aconsejable que se hable o cante mientras se está en la sauna pues podríamos fatigarnos y hacer que el corazón bombeara más rápido de lo que debe.

Si nunca antes has usado una sauna, debes saber que se entra en ella con bañador y una toalla, o si eres de los más atrevidos, desnudos. Así es como lo hacen los finlandeses que han logrado una cultura nudista en relación a las saunas de la que nadie se avergüenza. Lo ven como algo muy normal.

Hoy día se puede tener acceso a saunas en los hoteles, spas o gimnasios. Pero ¿y si pudieras tener una sauna en casa? No es difícil ni excesivamente caro y los beneficios que reporta para ti y tu familia son incontables. ¿Te lo planteas? Pues contacta con nosotros y te haremos un presupuesto personalizado para que antes de lo que imagines puedas tener tu propia sauna en casa.